La violencia no nace en los establecimientos educacionales, pero los atraviesa. Por eso, enfrentarla es una responsabilidad de toda la comunidad educativa y de la sociedad en su conjunto.
Como espacios de interacción humana cotidiana, las comunidades educativas tienen permanentemente el desafío de desarrollar ambientes y formas de convivir que promuevan el bienestar, el cuidado colectivo y el ejercicio del conjunto de derechos de las y los estudiantes.
Nuestra comunidad educativa participó en la Jornada Nacional “Presentes contra la Violencia”, fue un momento para escucharse, reconocerse, comprometerse y activarse. Es una señal clara: esto lo cambiamos cuando estamos todas juntas, juntos y por sobre todo presentes.






